Agroindustria y explotaciones cañeras
La tarja de siempre, ahora sin el papel
En los ingenios de Tucumán la tarja fue primero una muesca en un trozo de caña y después una boleta o una planilla: siempre la cuenta de qué trabajó cada persona. Este sistema es esa tarja, digital. Registra la tarea diaria de cada empleado —el rol que cumplió, en qué sector y bajo qué concepto— y esa carga es la que después liquida.

Lo que cuesta que la tarja siga siendo de papel
El parte se anota a mano en el campo, se tipea en una planilla y se vuelve a cargar para liquidar: tres oportunidades de error sobre el mismo jornal.
La boleta se moja, se pierde o se vuelve ilegible, y con ella se va el respaldo de lo que esa persona trabajó.
Los conceptos remunerativos, no remunerativos y las retenciones se aplican a criterio de quien liquida, y cambian entre períodos.
Saber cuánta gente y cuántos jornales se fueron en irrigación o en renovación exige rearmar todo a mano.
Qué resuelve
Lo que hace Tarjas
Tareas y subtareas
Catálogo de las tareas reales del campo, agrupadas por actividad —cosecha, irrigación, renovación y otras—, con su desagregación en subtareas.
Roles de trabajo
Cada registro guarda con qué rol se desempeñó la persona ese día: tractorista, maquinista, mochilero, quemador, valero, apuntador, supervisor y demás.
Personal y sectores
Padrón de trabajadores y estructura de sectores, para que cada jornal quede imputado a la persona y al lugar que corresponde.
Conceptos de liquidación
Conceptos remunerativos, no remunerativos y retenciones, con los valores vigentes de cada período aplicados automáticamente.
Reportes y exportación
Consolidados por tarea, sector, persona o período, exportables para cruzar con administración y con el sistema de sueldos.
Carga en el campo
Pensado para tablets y para las condiciones reales de trabajo, no para un escritorio.
Dónde usamos Tarjas
Cada industria tiene su propio circuito y sus propias urgencias. Así encaja este sistema en las operaciones donde ya trabajamos.
Tarjas nació en la operación de una explotación cañera tucumana y hoy sigue el trabajo diario de su gente, más allá de la cosecha. Si en tu campo el parte diario todavía viaja en papel hasta la liquidación, hablemos.


